El arresto del artista, como sospechoso de asalto con un arma letal, ha llegado después de que los agentes efectuaran hoy una orden de registro en el domicilio de Brown en Tarzana, una zona residencial del noroeste de Los Ángeles. Las autoridades recibieron durante la noche del lunes la llamada de la mujer que aseguraba que el cantante le había amenazado tras una discusión, motivo por el cual abandonó la casa y llamó a la Policía.
Chris Brown, que se mantuvo en su hogar mientras esta era rodeada por agentes y a la espera que los autoridades consiguieron la autorización para el registro, publicó hoy varios vídeos en su perfil de Instagram en los que aseguró no haber hecho nada y en los que criticó la acción de la Policía: «Buena suerte. Cuando consigan la orden judicial o lo que necesiten, van a entrar directamente aquí y no van a ver nada, idiotas», dijo el cantante antes de ser detenido. Conectó su «persecución», además con el movimiento Black Lives Matter, que relaciona la violencia policial con la persecución a los negros en EEUU: «La policía es la peor banda del mundo».


